"Painter In Your Pocket" (4'10"), de Destroyer Album: "Destroyer's Rubies" (2006) .
Carta despechada a una antigua novia que se volvió demasiado moderna, demasiado snob y demasiado altanera, y a la que a pesar de todo recuerda con un puntito de nostalgia, esta canción semiacústica durante sus dos primeros tercios es una de las más inmediatas de este disco del prolífico autor canadiense Dan Bejar (además de Destroyer se le puede ver como parte de los New Pornographers, en colaboraciones con Frog Eyes, ...).
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Me trae recuerdos de un viaje en tren hacia Cádiz, una nube de gaviotas volaba en el cielo gris pizarra de antes de una tormenta mientras rebuscaban en una montaña de escombros y se daban picotazos unas a otras... en fin, una buena canción (y un mal comentario, debe ser la falta de sueño)
"Tres pasos hacia el cielo" (3'04"), de Silvio Y Sacramento
Album: "En Misa Y Repicando" (1990)
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Para estrenar el año asoma por aquí el INMENSO Silvio, genio y figura, alcoholista (y no alcohólico), capillita, mariano, rocker, filósofo de barra, sevillano y sevillista (con himno oficioso al Betis), etc, etc. Y detrás de todo este tópico un gigante del rock hecho por estas tierras, lo que para mí es el arquetipo del punk, alguien capaz de vivir y morir dentro de los cánones admitidos y que sin embargo los subvirtió todos desde dentro dejando un rastro que posiblemente no será reivindicado a nivel masivo hasta dentro de varios años.
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Las tiene mejores, las tiene más famosas, pero hoy me decido por esta versión canónica de Eddie Cochran, respetuosa al 98% en letra y música y que, sin embargo, me parece uno de los grandes ejemplos del arte que tenía este señor para apropiarse de canciones ajenas consiguiendo que suenen totalmente personales y propias. Esos coros...
Ea, otro añito más a la saca, y cada vez se pasan más rápido... para el 2.008 que nos acecha desde detrás de la puerta, al menos que sigamos tal y como estamos o un poquito mejor, o puesto a pedir, que me toquen ya de una vez los putos Euromillones y me dedique a rascarme en una hamaca al solecito escuchando musiquita con una birra en la mano... puestos a pedir...
Desde el simulacro de Kosovo en que se convierte Montequinto todas las navidades por los petardos (por llamarlos de alguna manera, más bien son minas antipersona o misiles tierra-aire) que maneja la peñita, recibid mis felicitaciones y abrazos. Que el año que entra no os maltrate demasiado.
Para despedir el año ahí va la canción que creo que más he escuchado de verano para acá: "Darrera una revista", de Antonia Font. Publicada en su "Batiscafo Katiuskas" de 2.006, es todo un prodigio de emoción detrás de lo cotidiano, cantada además por la mejor voz del pop nacional, no me cansaré de repetirlo... cantar cosas tan triviales como "me anuda y me hipnotiza esta grapadora" y conseguir que te emociones sólo lo consigue un tono de voz muy especial, me pasa lo mismo con Rufus Wainwright (salvando las distancias).
Vale, la parte rapeada del principio es prescindible, el final con la chica agradeciendo es regulero... pero la canción es tremenda, en mi lista de favoritos del año! Una muestra de que las mejores producciones actuales están en el hiphop y el r'n'b americanos, mal que nos pese a los que tiramos más por otros derroteros. Cada vez que oigo ésta me gusta el ritmo, me gusta la melodía, la voz no está demasiado mal... pero lo que la eleva unos palmos por encima de la media es el sonido de sintetizador electro-ochentero-oscuro que suena por debajo a partir del primer estribillo, y que poco a poco se va haciendo más presente y más amenazador.
"The House That Jack Kerouac Built" (4'41"), de The Go-Betweens Album: "Tallulah" (1987) .
Todavía me asombra que este grupo no sea un clásico conocido y reconocido por el grueso de la gente, teniendo en cuenta que hacen un pop plenamente radiable, pegadizo y de una estructura a la vez exquisita y asequible para oyentes no demasiado preocupados por cuestiones de armonía, melodía, ritmo, etc. Sin embargo, y a pesar de que lo intentaron con ahinco, este grupo australiano trasladado a tierras británicas para pulir la producción y el sonido de sus discos no ha traspasado la linea de trincheras hacia el reconocimiento masivo, manteniendo sin embargo a sus pies a la crítica. Si teneis ganas de disfrutar, dedicadle tiempo a un buen aperitivo como Bellavista Terrace: The Best Of The Go-Betweens, un magnífico recopilatorio con el que empezar a conocerles: garantizo que, como dice cierta marca de snacks, "cuando haces pop! ya no hay stop".
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Esta canción es arquetípica de la época en que se compuso, unos años 80 en los que el pop dejó de sonar acústico y desnudo y se empezó a vestir con ropajes más sutiles y suaves, en muchos casos ahogando bajo capas y capas temas que con otra factura hubiesen destacado más de lo que lo hicieron. No es el caso que nos ocupa, aquí está muy claro que los arreglos no están para destacar sobre el resto, sino para darle aún más brillo a una canción que sería perfecta con cualquier otro acabado, pero que con los arreglos orquestales, la linea de guitarra del estribillo y un final sublime en el que una bandurria recalca todo el dramatismo de la interpretación se eleva unos metros por encima de otros clásicos de esta época que han sonado mucho más en medios masivos.
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...you're on the road / with a bad crowd... cojonuda!
"Chinese Translation" (4'01"), de M. Ward Album: "Post War" (2006) .
Hace unos meses subí el video de esta misma canción, pero es tan buena que se merece un mínimo comentario.
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M.Ward está a fecha de hoy entre mis favoritos, y en un puesto bastante alto. Practica una a priori complicada mezcla de pop, folk y blues a las mil maravillas, sin nada que chirrie ni elementos que sepulten o ensombrezcan a otros, y lo consigue además con lo que yo veo como su principal virtud, la atemporalidad: cualquiera de sus discos, editados todos en la última década, podría sonar perfectamente hace 50 años, o dentro de 50 años, y sería tan actual como cualquier grabación de esas épocas. Y sin entrar en consideraciones generales o estilísticas, hace unas canciones maravillosas, de las que te entran a las pocas escuchas y ya no te abandonan.
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En este caso se vale de un par de guitarras acústicas, una batería con escobillas y unos coros femeninos para contarnos un supuesto proverbio que encierra un acertijo que te cuenta el mismo proverbio, etc, etc. Suena raro y enrevesado pero no lo es, tan sólo hay que darle una oportunidad para disfrutar de la sencillez de una coplilla per-fec-ta.
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¿Que se puede hacer con los trozos de un corazón roto?
"Heartbeats" (3'53"), extraido de "Deep Cuts" (1995), de The Knife "Heartbeats" (2'40"), extraido de "Veneer" (2005), de José González .
Vamos con un experimento, a ver cómo sale. Se trata de escuchar dos versiones distintas de la misma canción, a ser posible radicalmente distintas, y comprobar cómo los buenos temas no pierden fuerza ni encanto bajo máscaras diferentes. Si se os ocurre algún ejemplo, ya sabeis: a los comments pero ya!
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Como primera muestra tenemos un caso extremo, a la vez que un ejemplo perfecto de que las joyas no pierden brillo al cambiarlas de engarce. El duo sueco The Knife, una pareja de hermano y hermana, hacen un tecnopop durillo de regusto ochentero con el que cada vez se hacen más conocidos (el disco posterior al que trae esta canción es el mejor de 2006 segun Pitchforkmedia y la mayoría de la crítica, casi ná). En 2005 editan esta canción, "Heartbeats", y no se entera casi nadie a pesar de que es un temazo; aunque el estilo es un poco chirriante (de eso se trata, ¿no?) sigue siendo pop muy disfrutable. Ya por esto merecería la pena, pero...
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Ese mismo año el sueco José González (es hijo de argentinos) edita en su disco "Veneer" lo que para mí es una de las mejores versiones de los últimos años. Coge el tecnopop estridente de The Knife y lo convierte en maravilloso folk acústico a lo Simon & Garfunkel, tan sólo guitarra y voz, en una operación de cirugía estética que cambia toda la fachada y mantiene resguardado y calentito el corazón melódico de la canción original. Después llegó Sony y la usó para anunciar televisores en aquel spot en el que millones de pelotitas de colorines rebotaban por una calle colina abajo, con lo que se hizo muy popular de un día para otro.
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Dos aproximaciones muy distintas a una misma canción; particularmente me quedo con la folk, pero la otra tambien es cojonuda. Para gustos,los colores: ¿cuál os gusta más?